miércoles, 16 de diciembre de 2015

XLI De la venida de Clavileño, con el fin desta dilatada aventura


Le dicen a don Quijote que en la lejana isla de Candaya el gigante Malambruno ha encantado a la infanta Antonomasia y la ha convertido en una simia de bronce y también ha encantado don Clavijo convirtiéndolo en cocodrilo y que sólo él puede hacerles recobrar la primitiva forma, a la vez que desencanta a éstos conseguirá que pierdan su barba una serie de damas barbudas.
Construyen un caballo de madera, tapan los ojos a Quijote y Sancho y les hacen creer que están volando por el cielo y que al final han conseguido desencantar a las víctimas. 
Sancho cree que el viaje ha sido real, incluso dice que durante el viaje se destapó los ojos y vio la tierra desde el aire, es un ejemplo de la quijotización de Sancho a que aluden los estudiosos.

Al final del capítulo, Quijote le dice a Sancho que si quiere que crea lo que cuenta Sancho sobre lo que ha visto desde el aire, él, a su vez, debe creer lo que Quijote cuenta de la cueva de Montesinos. 

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